martes, 11 de mayo de 2010

Skrunda-1


Foto: © www.kappas.fi


Skrunda-1 es –bueno, fue– una ciudad soviética construida ex novo en el oeste de Letonia, en una inquietante nebulosa de ciudades fantasmas en torno a bases militares. La particularidad de Skundra-1 se basa en que era una de las principales bases de detección de misiles de intercontinentales hasta que fue disuelta y abandonada en 1991, año en que entró en el fantasmagórico mundo de las ciudades, aldeas, pueblos abandonados y fantasmagóricos.

Me gustan los pueblos abandonados, las estaciones de tren en desuso, el persistente olor a vida que se percibe en el letargo de ciertas aldeas despobladas desde hace tiempo, expulsados sus habitantes de siglos por el clima, la pobreza, con ese aire fantasmagórico y romántico del lugar vivido. Pero Skrunda-1 tiene, en sus fotos, el aire de espacio habitado, que no vivido: bloques idénticos unos a otros, anchas y rectas avenidas. Su abandono, tras una corta vida, apagada con el fin de la guerra fría, es más una pesadilla de cuento de terror –del que el inquietante “1” de su propio nombre parece ser sólo el comienzo de una larga saga– que del suave declive de los lugares abandonados poco a poco. Apareció en el mapa de igual manera que desapareció: de la nada y a la nada.


Foto: © Arnis Balcus. En balcus.blogspot.com. Muy interesantes las fotos de este fotógrafo.

Falto de recursos económicos, el gobierno letón sacó a subasta la ciudad entera y, cosas del destino, fue un grupo empresarial ruso quien la compró, quién sabe para qué, ¿quizá para alzar un parque temático en recuerdo de los viejos tiempos?